jueves, 11 de febrero de 2010

Aquí estaba

Recorrió algo del mundo buscando y aprendiendo
para encontrar lo que estuvo siempre aquí.
Le escribió cartas sin saber su nombre y sin haber
visto sus ojos profundos.
Lo veía en sus secretas visiones nostálgicas,
lo veía tocando sus labios y su tatuaje.
Lo sintió en su piel, lo sintió en cada latido,
hasta que lo encontró esperando por ella,
escondido un domingo en su propia cercanía,
apretando su mano y encendiéndole el corazón.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que dichosa es ella que te encontro a ti.

Federico Espinosa dijo...

Todo se va abloquelando de una manera exacta hasta que las agujas del tiempo decretan que es el momento del hecho, el momento de la primera mirada.
Saludos