viernes 2 de marzo de 2012
miércoles 22 de febrero de 2012
Seis horas de viaje para no ser exagerado, obviamente con dos paradas técnicas, una en plena carretera y la otra en un baño de gasolinera. Bueno, fueron tres paradas si contamos haber pasado a esa tienda rural para comprar cerveza, un six pack medio frío y así poder seguir el camino. La frase "Serían cién" rebotando de escena en escena, mezclándose con los parajes selváticos que pasaban a los lados del vidrio. Las horas se desintegraron con mi voz y el radio a todo volumen, el Cd de Héroes del Silencio, tan gastado como las historias de mi abuelo. El aire calientísimo, como yo, el agua color turquesa como si fuera un jodido paraíso, por fin volvía a ver ese paisaje frente a mí. Yo, un completo desconocido, inmune a las dudas y contaminado de esperanza, llegando con los brazos abiertos a la capital del murmullo, justo donde habrían de construirme una compleja historia que no cabe en ningún escenario.
martes 21 de febrero de 2012
martes 14 de febrero de 2012
lunes 13 de febrero de 2012
viernes 10 de febrero de 2012
jueves 9 de febrero de 2012
miércoles 8 de febrero de 2012
lunes 6 de febrero de 2012
martes 24 de enero de 2012
viernes 20 de enero de 2012
viernes 13 de enero de 2012
lunes 9 de enero de 2012
viernes 6 de enero de 2012
Horas que se convierten en años,
años sin reacción,
reacciones como el sereno,
que se evaporan al viento.
Es dueño de su conciencia y corazón,
pero nunca de su cuerpo y de su orgullo,
el viento sopla solo, al gusto de su luna
y hace que la simple arena toque el cielo.
Guiña el ojo a la historia, le da la espalda
y se conforma con no ser dueño de nada,
más que de su propio ímpetu.
años sin reacción,
reacciones como el sereno,
que se evaporan al viento.
Es dueño de su conciencia y corazón,
pero nunca de su cuerpo y de su orgullo,
el viento sopla solo, al gusto de su luna
y hace que la simple arena toque el cielo.
Guiña el ojo a la historia, le da la espalda
y se conforma con no ser dueño de nada,
más que de su propio ímpetu.
miércoles 4 de enero de 2012
Bendecida, Heroes del Silencio.
Si la primera mirada es la que vale,
esto ya lo enseñan las madres,
recuperé la cordura,
hacía una fosa común,
cosidos a preguntas,
agrio es el sabor de la noche en abandono,
hoy será el día que inicie el retorno,
me estorba la memoria,
los sentidos me distraen,
y se equivocan,
en las aguas de la certeza,
nos hicimos la promesa,
de los lagos de pokara,
y el perfume que emane del sexo,
se fundirá en nuevo grito,
nunca he confiado en los labios muy finos,
de ellos huyo como un fugitivo,
y amansas el oleaje,
que rompe contra mis venas,
purificas el aire,
en las aguas de la certeza,
nos hicimos la promesa,
de los lagos de pokara,
y el perfume que emane del sexo,
se fundirá en nuevo grito.
De las brasas de una constelación,
al mundo perecedero,
bendecida fue la causa de mi fortuna,
y de la tierra perdida en la infancia,
al mundo perecedero,
bendecida fue la causa de mi fortuna.
Algo que no me han consentido,
y que ahora busco entre tus huesos,
algo, que desde tan lejos,
creí que no era,
creí que no era mi estilo,
cuando abandones tu sueño,
sabrás que has muerto,
y los gusanos siempre están hambrientos,
oriente no cree en el sarcasmo,
que antaño nos gobernó,
soy el león domado,
en las aguas de la certeza,
nos hicimos la promesa,
de los lagos de pokara,
y el perfume que emane del sexo,
se fundirá en nuevo grito.
De las brasas de una constelación,
al mundo perecedero,
bendecida fue la causa de mi fortuna,
y de la tierra perdida en la infancia,
al mundo perecedero,
bendecida fue la causa de mi fortuna.
Algo que no me han consentido,
y que ahora busco entre tus huesos,
algo, que desde tan lejos,
creí que no era,
creí que no era mi estilo.
-Enrique Bunbury
martes 3 de enero de 2012
miércoles 21 de diciembre de 2011
lunes 19 de diciembre de 2011
miércoles 14 de diciembre de 2011
En sus adentros sabe que el tabaco no le llena el corazón como lo hacían las mañanas a la carta.
Sus muelles viejos, ya no pueden con tantos amores ahogados, por eso le teme más a vivir que a morir.
Se perdió en su propio camino, con su propio mapa, aún teniendo una luz frente a sus pasos.
Se perdió como con todos, despareció con sus mil hechizos de mujer y sus palabras enmascaradas,
y así, su ciclo se repite, un abismo aquí y otro allá, cada vez con un corazón más grande, pero más vacío.
Sus muelles viejos, ya no pueden con tantos amores ahogados, por eso le teme más a vivir que a morir.
Se perdió en su propio camino, con su propio mapa, aún teniendo una luz frente a sus pasos.
Se perdió como con todos, despareció con sus mil hechizos de mujer y sus palabras enmascaradas,
y así, su ciclo se repite, un abismo aquí y otro allá, cada vez con un corazón más grande, pero más vacío.
martes 13 de diciembre de 2011
lunes 12 de diciembre de 2011
viernes 9 de diciembre de 2011
miércoles 7 de diciembre de 2011
Recuerdo esa vez que cociné un lomo de cerdo en Navidad. Me esmeré tanto en aderezarlo, que no me di cuenta que le hice agujeros con el cuchillo al recipiente metálico del lomo. Después de unas horas volví y lo descubrí seco, con el aderezo regado sobre la mesa y el piso. Había perdido todo el líquido, pero aún así decidí seguir adelante, cocinarlo. Al sacarlo del horno, el aroma inhundó toda la casa, llegaba hasta las calles de adoquín. Todos lo disfrutaron, se acabó completamente y todos elogiaron su sabor. Ese recuerdo me hace pensar que -El sabor no es lo que perdemos, el sabor es lo que somos, y pase lo que pase, siempre vamos a tener la receta dentro de nosotros mismos para volver a ser-.
martes 6 de diciembre de 2011
Hace una distancia no muy lejana,
esta época estaba de color manzana
con su típico sabor a tabaco dulce.
La casa estaba adornada con sístoles
pegados con tape en las paredes.
Según el temperamento del día,
la resina goteaba por pocos
y trataba de lamernos las piernas al caer.
Bajo el árbol que nunca existió,
cajas y cajas de regalo, llenas de utopías
y señales en el cielo.
La noche fría, como debía ser,
el cielo, desnudo, ideal para
contar deseos fugaces con los
dedos de las manos.
esta época estaba de color manzana
con su típico sabor a tabaco dulce.
La casa estaba adornada con sístoles
pegados con tape en las paredes.
Según el temperamento del día,
la resina goteaba por pocos
y trataba de lamernos las piernas al caer.
Bajo el árbol que nunca existió,
cajas y cajas de regalo, llenas de utopías
y señales en el cielo.
La noche fría, como debía ser,
el cielo, desnudo, ideal para
contar deseos fugaces con los
dedos de las manos.
viernes 2 de diciembre de 2011
jueves 1 de diciembre de 2011
lunes 28 de noviembre de 2011
viernes 25 de noviembre de 2011
jueves 24 de noviembre de 2011
martes 22 de noviembre de 2011
jueves 17 de noviembre de 2011
Tus pasos silentes sobre la hojarasca, tu peso no las quiebra, tus pies desnudos, hijos de la noche que saben volver a casa. La dulce humedad espera en medio de tí, relamiéndose en silencio. El tiempo cambia de piel y de nombre, pero no ha sabido cambiar nuestro sabor, ni los motivos que nos comieron los sueños.
martes 15 de noviembre de 2011
jueves 10 de noviembre de 2011
martes 8 de noviembre de 2011
lunes 7 de noviembre de 2011
viernes 7 de octubre de 2011
jueves 6 de octubre de 2011
lunes 26 de septiembre de 2011
viernes 23 de septiembre de 2011
martes 13 de septiembre de 2011
lunes 5 de septiembre de 2011
viernes 29 de julio de 2011
LUCIERNAGAS EN LA SANGRE
martes 12 de julio de 2011
lunes 11 de julio de 2011
jueves 7 de julio de 2011
martes 5 de julio de 2011
jueves 30 de junio de 2011
Maldito drama, es seguro que siempre hubo otro espectador escondido electrónicamente. Hoy el teatro se quedó vacío, aún así, la obra permanece en escena, las funciones siguen por las noches, pero sin telón, sin aplausos, sin lágrimas y sin tener que soportar la sobre actuación de la negación crónica.
miércoles 29 de junio de 2011
El alma aún desnuda, las sensaciones todavía presentes, el cuerpo mojado y tibio en la bañera solitaria del surrealismo. El agua hasta el cuello, con las mismas intenciones de subir y ahogar dulcemente bajo su silencio hipnótico. La ausencia, crónica como siempre, el despecho agudo, y un deseo tan endiablado, que jamás se habría podido olvidar, ni siquiera reencarnando.
martes 28 de junio de 2011
Siempre hemos sido una enredadera verde y frondosa, un matapalo que se extiende entre alma y espíritu dentro de nuestros cuerpos. Las raíces se nos salen por los poros y se arraigan a la razón y a los escombros de nuestros caminos. Un día tratamos de morir, pero nos traiciona la lógica desgraciada, y terminamos más vivos que antes, reconstruyendo ruinas hacia atrás, capítulo a capítulo, lengua con lengua, buscando una llave que no ha existido nunca.
viernes 24 de junio de 2011
Vi venir el nubarrón gris, siempre delicioso y cautivante. Me escondí bajo las matas de textos, embriagándome con el olor a tierra mojada. El spam corría por las hojas electrónicas que me cubrían. Los micos en las copas de los árboles, protegiendo sus teclados del agua. Una voz nahual me recordaba que no había que prestar mucha atención a ello, los micos serán irremediablemente micos por siempre.
jueves 23 de junio de 2011
La moraleja de las historias inconclusas, radica en entender las imperfecciones y debilidades de sus protagonistas, para así poder desengañarse sobre cualquier sincronía inexistente de pensamientos, reacciones y estados de ánimo, y que entonces podamos apreciar la verdad miserable que salta de página en página tratando de postergar su irreversible final.
miércoles 22 de junio de 2011
martes 21 de junio de 2011
lunes 20 de junio de 2011
viernes 17 de junio de 2011
Aquí vienen de nuevo tus siete sombras, tus catorce entierros, el río que crece cuando te acuestas, las piedras que tocan tus pies, los rayos de sol que le hacen el amor a tu cuerpo. Aquí vienen tus fases de luna, tus pasos distintos sobre la misma vereda, tu fuego sin fin, tus sabanas frías, tus fotos sin historia, tus lagunas mentales y las sensaciones de éxtasis indetenible que están en un lugar más cerca de aquí que de allá.
martes 14 de junio de 2011
lunes 13 de junio de 2011
El balam en el espejo no se movía, no me quitaba la vista, seguía cada uno de mis movimientos.
El rugido siempre paralizante, era inevitable sentir un poco de miedo, aunque no sé si era miedo en sí, o solo una profunda precaución instintiva, aún así, yo le devolvía la misma mirada fría y serena.
Más que contemplarnos con cautela, parecíamos estar poniéndonos de acuerdo en medio de largos minutos casi insostenibles.
Supe que el enfrentamiento entre esas dos naturalezas había sido escrito en piedra, y una de las dos ganaría tarde o temprano.
El rugido siempre paralizante, era inevitable sentir un poco de miedo, aunque no sé si era miedo en sí, o solo una profunda precaución instintiva, aún así, yo le devolvía la misma mirada fría y serena.
Más que contemplarnos con cautela, parecíamos estar poniéndonos de acuerdo en medio de largos minutos casi insostenibles.
Supe que el enfrentamiento entre esas dos naturalezas había sido escrito en piedra, y una de las dos ganaría tarde o temprano.
viernes 10 de junio de 2011
En las noches sigo inventando recuerdos que jamás sucedieron.
Está más que claro que no es locura en sí, si no más bien es una especie de insatisfacción cronológica de hechos,
de nombres, de verdades y de sueños.
Incluso sigo escuchando voces que nunca existieron, que nunca dijeron lo que debieron haber dicho, que hablan de puertas que se quedaron abiertas, de ventanas que dan a ninguna parte,
de luciérnagas sin alas y sin luz, de eclipses individuales que se toman su tiempo para dejar de ser.
Una y otra vez me acuesto con mis distorsionadas historias contadas al revés, y mutuamente nos lamemos las caras hasta quedarnos dormidos. A veces me da la impresión que todas esas páginas sin escribir, están condenadas de por vida a mi compañía.
Está más que claro que no es locura en sí, si no más bien es una especie de insatisfacción cronológica de hechos,
de nombres, de verdades y de sueños.
Incluso sigo escuchando voces que nunca existieron, que nunca dijeron lo que debieron haber dicho, que hablan de puertas que se quedaron abiertas, de ventanas que dan a ninguna parte,
de luciérnagas sin alas y sin luz, de eclipses individuales que se toman su tiempo para dejar de ser.
Una y otra vez me acuesto con mis distorsionadas historias contadas al revés, y mutuamente nos lamemos las caras hasta quedarnos dormidos. A veces me da la impresión que todas esas páginas sin escribir, están condenadas de por vida a mi compañía.
jueves 9 de junio de 2011
miércoles 8 de junio de 2011
Más silenciosos eran sus pasos conforme avanzaba. Su pecho era una samba irrefrenable cuando se acostó a su lado. No se atrevió a despertarlo, se conformó con devorar minuto a minuto la noche a su lado, como si fuera un eterno amanecer lleno de luna y silencio. Se quedó sintiendo su respiración, imaginando sus ojos abiertos y pasando sus dedos suavemente por un camino inevitable.
martes 7 de junio de 2011
lunes 6 de junio de 2011
viernes 3 de junio de 2011
miércoles 1 de junio de 2011
El cielo está rojo,
la vista está cansada, viciada de tanto ver lo mismo.
El cuerpo cansado de gastarse.
El corazón está rojo,
los sentimientos están cansados, viciados de tanto sentir lo mismo.
La fe cansada de tanto creer.
La piel está roja,
la cama está cansada, viciada de tanto guardarse en vano.
Los sueños cansados de tanto repetir.
El alma está roja,
las voces están cansadas, viciadas de tanto callar.
Los besos cansados de no durar.
la vista está cansada, viciada de tanto ver lo mismo.
El cuerpo cansado de gastarse.
El corazón está rojo,
los sentimientos están cansados, viciados de tanto sentir lo mismo.
La fe cansada de tanto creer.
La piel está roja,
la cama está cansada, viciada de tanto guardarse en vano.
Los sueños cansados de tanto repetir.
El alma está roja,
las voces están cansadas, viciadas de tanto callar.
Los besos cansados de no durar.
martes 31 de mayo de 2011
lunes 30 de mayo de 2011
Entiendo esos momentos, y en ellos interpreto el aire que respiras, así casi logro descifrar el aire que devuelves. Se que la mayoría de tus sombras a veces huyen y a veces vuelven, bajo la planta de tus pies, bajo la tinta, bajo tus letras electrónicas. Esas tardes de domingo, sirven más para matarnos que para distraernos, sirven más para hundirnos que para sacarnos a flote, pero es en el fondo donde se encuentran los tesoros, y es también, en esa muerte paulatina, donde se encuentra el misterio de la serenidad eterna.










