Rellené mis palabras con caramelo y las cubrí con cholcolate.
Las repartí entre todos los que estabamos hartos de la amargura.
Algún tiempo después alguien me reclamó.
Se le subió el azúcar.
Hace 3 años
Hola buenas noches, gracias por escucharme a través de este montón de letras que me salen a borbotones por la punta del lápiz, gracias por la paciencia, por la indiferencia, por la crítica, por la afinidad, por la tristeza y por la alegría que dejan invisiblemente en su búsqueda de razones distintas. Siempre escribo lo que siento, por eso a veces escribo estupideces que en ocaciones resultan ser oportunas para algún sentimiento ajeno.