lunes, 5 de septiembre de 2011

De la boca del tiempo salimos volando solos,

con alas de pájaro triste,

con óxido en la sangre,

saltando hacia atrás en el recuerdo,

sabiendo que el fin nos aguarda paciente.

3 comentarios:

Mercedes Vendramini dijo...

Siempre te leo, aunque no deje mis comentarios... Todo lo tuyo es excelente!!!
Este poema estremece. Hermoso!
Saludos.

Issa dijo...

Romántico, como tu :) bien dicho!

Anónimo dijo...

... y duele... un dolor pesado que se arrastra dejando huella... una huella amarga que se viste de dulce doncella... tan dulce como el dolor que duele, tan doncella que sacrificada, muere.


siempre, tus letras me provocan esta forma absurda de comentar, espero no molestar.

Genial lo tuyo, un placer leerte como siempre!

Beso.